Blackhill Keep: Heir of the Night abre su beta
Algunas herencias vienen con una casa bonita y algo de dinero. Otras vienen con un duque inmortal, un castillo maldito y una historia familiar que nadie en su sano juicio querría desenterrar. Blackhill Keep: Heir of the Night te da la segunda, y ahora busca jugadores que la prueben en una beta.
El juego es un immersive sim de survival horror en primera persona. Esa etiqueta abarca mucho, así que vamos a ver qué significa. El survival horror va de escasez y angustia: casi nunca eres lo bastante fuerte como para sentirte a salvo. Un immersive sim te da herramientas y sistemas y te deja decidir cómo resolver cada problema. Junta las dos cosas y tienes un juego que quiere que pienses antes de lanzar un espadazo.
Volver a casa para encontrar una pesadilla
La ambientación es un castillo gótico bajo una maldición. Entre sus muros se esconden los secretos de una familia noble caída en desgracia y el legado de un duque que no puede morir. Nada de esto suena a una reunión familiar agradable.
Encarnas a un descendiente del único pariente que logró escapar. Hace décadas, el duque llevó a cabo un ritual impío sobre su propio linaje, y solo una persona se libró. Ahora vuelves a cruzar la puerta principal para reclamar lo que queda de la finca. La descripción habla de una herencia «empapada de oscuridad», y la verdad es que encaja bastante bien.
Este planteamiento me gusta mucho. Regresar a un lugar del que tu familia huyó crea una tensión silenciosa incluso antes de que nada te salte encima. No eres un aventurero cualquiera. Perteneces a este sitio, de la peor manera posible.
Espadas romas y antorchas que se apagan
El propio castillo está construido como un laberinto de pasillos enrevesados. La exploración es una parte importante del bucle de juego, junto con puzles del entorno que te piden interpretar el espacio que te rodea en lugar de limitarte a pulsar botones.
Luego está el equipo, y aquí es donde la cosa se pone interesante. Llevas tres herramientas principales, y todas se desgastan:
- Una espada que pierde el filo cuanto más la usas.
- Una antorcha que se consume con el tiempo.
- Una ballesta con una cantidad limitada de virotes.
Esto último es el recurso clásico del terror. Cada virote cuenta. Pero una espada que se mella y una antorcha que se agota llevan la misma idea todavía más lejos. Ni siquiera puedes fiarte para siempre de tus herramientas más básicas. Adentrarte en la oscuridad con una antorcha que se va apagando poco a poco es una forma bastante eficaz de poner nervioso a cualquiera.
Luchar o huir
Los pasillos no están vacíos. Por la fortaleza deambulan criaturas, y no todas se comportan igual. El juego las describe con un «temperamento variable», lo que da a entender que algunas irán a por ti mientras que otras quizá te dejen en paz, al menos durante un rato.
Ahí está la verdadera decisión. ¿Desenvainas la espada y la desgastas un poco más, o te das la vuelta y sales corriendo? Según los desarrolladores, elegir el momento adecuado para cada cosa puede marcar la diferencia entre avanzar o acabar en la ruina.
La muerte tiene un precio
Morir no acaba con tu partida en Blackhill Keep. Vuelves. La pega es que reapareces en otro punto del castillo y pierdes objetos y progreso cuando ocurre.
Es un término medio inteligente. La muerte permanente puede resultar brutal, y una simple recarga puede eliminar por completo lo que está en juego. Aquí sigues adelante, pero cada error te cuesta algo de verdad. Puede que despiertes en un ala desconocida con menos provisiones de las que tenías hace un minuto. Eso mantiene la tensión en cada decisión, que es justo lo que busca el juego.
Cómo apuntarse a la beta
El acceso a la beta está abierto bajo solicitud. Ve a la página de inscripción del juego y pulsa el botón «Request Access» para apuntarte. La propuesta es sencilla: regístrate y descubre qué te espera dentro de la fortaleza.
Nuestra opinión
Para quienes disfrutan del terror más pausado y reflexivo, Blackhill Keep: Heir of the Night pinta como un juego al que seguirle la pista. El peso que tiene el desgaste del equipo, la elección entre luchar y huir y el castigo por morir sin tener que empezar de cero apuntan a un juego construido en torno a la presión más que a los sustos fáciles.
También encaja en una tendencia que venimos viendo últimamente: estudios más pequeños que abren versiones tempranas a los jugadores antes del lanzamiento. Hace poco hablamos de otro ejemplo con la demo beta de Fallgrade. Estas betas ofrecen a los jugadores un primer vistazo y dan a los desarrolladores la oportunidad de hacer ajustes a partir de opiniones reales.
Lo que conviene vigilar es el equilibrio. Las herramientas que se degradan y las reapariciones costosas pueden resultar tensas y gratificantes, o pueden derivar en frustración. La beta debería mostrar hacia qué lado cae este. También será interesante comprobar hasta qué punto son distintas las criaturas y si la distribución del castillo hace que explorar resulte gratificante en lugar de repetitivo.
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