Centipede para Amiga de Acidbottle entra en fase beta

Centipede para Amiga de Acidbottle entra en fase beta

Acidbottle vuelve a la carga. El prolífico especialista en conversiones para Amiga ha anunciado otra adaptación de recreativa, y esta vez se trata de una de las máquinas más reconocibles de la edad de oro: el Centipede de Atari.

Si has seguido su trabajo, la noticia no te pillará por sorpresa. Su lista de proyectos para Amiga no deja de crecer, y hace poco os contamos que su conversión de Defender había entrado en alfa temprana. Centipede parece el paso lógico. Es otro matamarcianos arcade de los primeros tiempos, con reglas sencillas y una curva de dificultad implacable.

Un Bug Blaster para cada Amiga

El gran atractivo para los dueños de un Amiga es la compatibilidad. Acidbottle apunta a toda la familia Amiga, con soporte para configuraciones OCS, ECS y AGA. Son las tres generaciones de chipset que Commodore lanzó a lo largo de la vida de la máquina. OCS abarca los modelos originales como el A500, ECS llegó con revisiones posteriores y AGA es el que mueve el A1200 y el A4000.

Dicho en cristiano, no debería importar demasiado qué Amiga tengas guardado en el armario. Eso no siempre está garantizado con los lanzamientos homebrew actuales. Muchos proyectos recientes tiran de la potencia extra del A1200.

Una breve lección de historia

Para quien se lo perdiera en su día, Centipede lo diseñaron Dona Bailey y Ed Logg. El anuncio lo sitúa en 1981, aunque su propio titular habla de un clásico de 1980. Sea como sea, fue un enorme éxito comercial para Atari.

También se le recuerda por algo más allá de las cifras de ventas. Centipede atrajo a una cantidad enorme de jugadoras en una época en la que los salones recreativos no destacaban precisamente por eso. Es uno de esos juegos que siempre sale a relucir cuando se habla de para quién eran realmente las recreativas.

Qué tendrás que hacer

El objetivo es una recreación píxel a píxel del arcade original. Controlas un pequeño bug blaster atascado en la parte inferior de la pantalla. Por encima de ti, un ciempiés segmentado va bajando en zigzag por un campo plagado de setas. Tu tarea es hacerlo pedazos, segmento a segmento.

La estructura arcade se mantiene intacta. Tienes que acabar con todos los segmentos del ciempiés antes de que empiece el siguiente nivel. Mientras tanto, las arañas rebotan de forma impredecible, las pulgas caen para fastidiarte y los escorpiones aparecen con su veneno. Cualquiera que haya jugado al original sabe lo rápido que ese campo de setas se convierte en un caos.

Hay un detalle de comodidad que me gusta mucho. Las puntuaciones máximas se guardan directamente en disco. Tus mejores partidas no desaparecerán en cuanto apagues la máquina. En un juego de perseguir récords como este, eso importa más de lo que parece.

La letra pequeña

Hay un par de advertencias. El desarrollador indica que parte del desarrollo se ha hecho con ayuda de IA. También avisa de que la versión actual puede colgarse o ir demasiado rápida o demasiado lenta según tu máquina. El lanzamiento está etiquetado como beta, así que cuenta con algunas asperezas si lo pruebas ahora.

Nuestra opinión

Este anuncio encaja en una tendencia que no paramos de ver en la escena Amiga. Clásicos arcade que nunca tuvieron una versión en condiciones en el sistema, o que solo recibieron una floja, están siendo revisitados por desarrolladores en solitario. El salto de Acidbottle de Defender a Centipede sugiere que está recorriendo el catálogo arcade de principios de los 80 matamarcianos a matamarcianos. Ojalá siga así.

La nota sobre la ayuda de la IA también merece atención. Se está convirtiendo en una frase recurrente en los lanzamientos retro, desde el remake de Fishing Derby hecho con ayuda de IA para Amiga hasta una conversión de Outrun programada con IA para Amstrad CPC. Es lógico preguntarse si esa es una de las razones por las que un solo desarrollador puede mantener tantos proyectos en marcha a la vez. Se agradece la transparencia, y permite que cada jugador decida por sí mismo qué le parece.

La gran pregunta es hasta qué punto lo de "píxel a píxel" se sostiene en tres chipsets tan distintos. Los avisos sobre velocidad y estabilidad indican que todavía queda trabajo por hacer. Conviene estar atentos a si las próximas versiones resuelven los problemas de sincronización en las máquinas OCS más lentas, porque ahí es donde de verdad se pone a prueba la compatibilidad total. Si lo consigue, podría ser una de las conversiones arcade más accesibles que ha visto el Amiga en bastante tiempo.