Demo beta de Cinderline: pájaro, tren y el último S'MORE

Demo beta de Cinderline: pájaro, tren y el último S'MORE

Hay juegos que se venden con un gran gancho. Cinderline apuesta por uno muy raro, y funciona. Eres un pájaro, conduces un tren y el destino de un mundo moribundo depende de un último S'MORE.

Ya hay en Steam una demo beta de esta aventura surrealista, y hace poco la destacó Alpha Beta Gamer, una web que sigue las versiones tempranas, alfas y betas de proyectos indie. Esto es lo que te espera en el andén.

Viajeros al tren de la ceniza

El protagonista de Cinderline es un pájaro antropomórfico. No eres un turista. Eres quien lleva los mandos de un tren que recorre una red subterránea que, claramente, ha vivido tiempos mejores.

Sobre el papel, el objetivo suena casi ridículo. Tienes que reunir ingredientes poco comunes y usarlos para preparar el último S'MORE. Ese único dulce debería devolver la vida a un mundo que se va apagando poco a poco. Es de esas premisas que primero te sacan una sonrisa y luego te dejan pensando.

El tren no es solo una forma de saltar de un nivel a otro. Conducirlo forma parte del juego y te lleva de una estación a la siguiente. Cada parada tiene su propia temática, así que el viaje no debería convertirse en un único túnel interminable. Si tienes debilidad por los juegos de trenes, Night Train Simulator: Blackout es otra beta reciente que también va sobre raíles, aunque con un ambiente muy distinto.

Pueblos bajo una lluvia de ceniza

Bájate en una estación y aparecerás en un pueblo cubierto de ceniza. No deja de caer y se posa sobre todo. Solo con esa imagen ya queda claro el tono: tranquilo, algo triste y muy extraño.

En estos pueblos viven unos personajes bastante peculiares. Les ha moldeado la lenta decadencia del sistema que los rodea, y se nota. Algunos te echarán una mano. Otros, simplemente, se burlarán de ti. Sinceramente, que un desconocido te ponga verde en un pueblo cubierto de ceniza encaja a la perfección con un juego tan estrafalario.

Hablar con la gente importa. Muchos tienen pequeños encargos, y hacerles esos favores podría acabar siendo fundamental. Los ingredientes que necesitas están escondidos por cada pueblo, y ayudar a los vecinos puede ser la clave para encontrarlos. Así que no se trata tanto de ir corriendo de parada en parada como de husmear, charlar y revisar cada rincón.

Cada vez más cerca del Corazón

También hay un destino. En el centro de todo está el Corazón del sistema. Cuanto más te acercas, más raras se ponen las cosas.

El entorno se vuelve más surrealista e inquietante a medida que avanzas hacia el interior. La propia realidad empieza a doblarse bajo el peso del tiempo y del derrumbe. Es un giro interesante sobre la fórmula acogedora. Parece que el juego empieza con suavidad y luego, poco a poco, hace que el suelo se incline bajo tus pies.

Primeras impresiones de la beta

Alpha Beta Gamer salió claramente encantada. La web describió Cinderline como un juego con muchísimo encanto, repleto de pequeños detalles geniales, personajes estrafalarios y secretos por descubrir. Su veredicto fue sencillo: una aventura acogedora y peculiar que merece mucho la pena.

Eso encaja con todo lo que promete la premisa. Pueblecitos que explorar, personajes con personalidad y cosas escondidas que desenterrar son el pan de cada día de una buena aventura relajada. Si se mantiene aunque sea parte de ese encanto, esta demo debería ser una recomendación fácil para quienes prefieren jugar sin prisas.

La demo beta ya se puede descargar en Steam.

Nuestra opinión

Cinderline encaja en una tendencia que vemos cada vez más en el desarrollo indie actual. Los juegos acogedores ya no van solo de granjas y cafeterías. Cada vez más mezclan esa sensación cálida y sin presión con algo que chirría un poco. Un mundo que se apaga, ceniza que cae y un Corazón que deforma la realidad no son ingredientes típicos del género. Esto indica que los desarrolladores están encontrando nuevas formas de mantenerlo fresco sin perder lo que lo hace relajante.

También es otro ejemplo de demo beta pública usada como primer apretón de manos con los jugadores. Últimamente hemos hablado de varias, desde la demo beta de Fallgrade, que juega con la gravedad, hasta proyectos más tranquilos como Littlehaven. Para los jugadores, eso supone una oportunidad gratuita de comprobar el ambiente antes de comprometerse.

Qué vigilar a partir de ahora: habrá que ver si la vertiente inquietante cerca del Corazón gana profundidad en futuras versiones y si la conducción del tren llega a ser algo más que un enlace entre pueblos. Si se mantiene el equilibrio, Cinderline podría ser un juego al que seguir la pista.