RollerGirl: trabajillos sobre patines en un pueblo acogedor

RollerGirl: trabajillos sobre patines en un pueblo acogedor

RollerGirl empieza con un mal día. Tu coche está destrozado, te has quedado tirada en un pueblo pequeño y la única forma de volver a la carretera es pagar la reparación. Así que te calzas unos patines en línea, te pones el reproductor de MP3 y sales a buscar trabajo.

Ese es el punto de partida de esta aventura costumbrista, que Indie Games Plus pudo probar en la Gamescom, la gran feria anual de videojuegos de Colonia. Todavía no tiene fecha de lanzamiento, pero, por lo que cuenta el avance tras jugarlo, este pueblecito adormilado tiene encanto de sobra.

Trabajillos raros para vecinos raros

La estructura es refrescantemente abierta. Nadie te empuja por un único camino estrecho. El pueblo está lleno de gente a la que conocer y de tareas que aceptar, y eres tú quien decide qué hacer con tu día.

Y las tareas son raras, en el mejor sentido. Un hombre extraño quiere tu basura, al parecer para algún tipo de colección. Dos vecinos andan enfrentados porque cada uno está convencido de que el otro le deja notas amenazantes. Hasta hay algo de romance adolescente colado en la lista de recados.

Cada trabajo te deja algo de dinero, y ese dinero va a parar a la reparación del coche. Es un bucle sencillo, pero le da a tanto paseo un objetivo claro.

Todo el mundo conoce a tu hermano

El ambiente de pueblo pequeño parece ser donde RollerGirl brilla de verdad. Es el típico sitio en el que todo el mundo se conoce, y los peculiares vecinos tienen personalidad de sobra por sí solos.

Además, hay un giro curioso. La gente no te ve realmente como una persona con entidad propia. No paran de mencionar a tu hermano y el legado que dejó, y te tratan como si fueras una prolongación de él.

La protagonista tiene mucho carácter, y puedes elegir respuestas que reflejan lo que de verdad siente. Esa parte suena genial. El problema, según el avance, es que a menudo los vecinos no parecen reaccionar a lo que acabas de decir. Sus respuestas no siempre encajan con tu elección, lo que crea un desajuste extraño entre tus palabras y la conversación. Al autor del avance le gustó mucho la protagonista, pero esto le chirrió y habría preferido que los diálogos fueran más directos o, al menos, que tuvieran más sentido dentro de la historia.

Es el tipo de aspereza que se puede pulir sin problema antes del lanzamiento, pero conviene tenerlo en cuenta.

Lluvia, música y rincones escondidos

La ambientación parece ser uno de sus grandes atractivos. El tiempo cambia, y cuando llega la lluvia, el pueblo se vuelve gris y un poco extraño. La música cambia con él, así que la banda sonora y el ambiente van de la mano.

Y la música no se queda solo de fondo. Mientras patinas de un lado a otro haciendo trabajillos, puedes encontrar secretos escondidos por la zona, entre ellos canciones nuevas para tu reproductor y otros objetos. Así que explorar compensa por algo más que el dinero para arreglar el coche. A quienes disfruten de indies centrados en la música, como Mr. Records, esa faceta del juego puede gustarles bastante.

En conjunto, la imagen es la de una historia de pueblo tierna y acogedora en la que te deslizas a tu ritmo y decides cómo transcurre cada día.

RollerGirl todavía no tiene fecha de lanzamiento, pero ya puedes añadirlo a tu lista de deseados en Steam.

Nuestra opinión

RollerGirl encaja de lleno en una tendencia que no dejamos de ver: indies acogedores que cambian lo mucho que hay en juego por historias pequeñas y personales, y que dejan que el jugador marque su propio ritmo. Es primo cercano de proyectos centrados en un pueblo como Littlehaven, solo que con más patines y menos menús de construcción.

Lo que llama la atención es la mezcla de objetivos cotidianos y gente estrafalaria. Arreglar un coche no es precisamente épico, pero los coleccionistas de basura y los vecinos que se dejan notas apuntan a que el juego quiere destacar por su guion. El asunto del legado del hermano también deja entrever una historia más personal bajo tanto trabajillo, algo que podría darle peso emocional al bucle acogedor.

Por eso mismo importa el problema de los diálogos. En un juego que se apoya en conversaciones con los vecinos, unas respuestas que no cuadran con lo que eliges pueden romper la magia enseguida. Habrá que ver si los desarrolladores lo ajustan o si ese desajuste resulta ser intencionado y está ligado a cómo te ve el pueblo.

Sin fecha de lanzamiento, hay tiempo para pulirlo. Si el guion funciona y el pueblo pasado por agua y lleno de música aguanta en sesiones más largas, RollerGirl podría convertirse en una recomendación fácil para quienes disfrutaron de juegos de exploración tranquila como Toem 2. De momento, añadirlo a la lista de deseados parece una apuesta segura.