Sand Eaters abre inscripciones para su beta cooperativa

Sand Eaters abre inscripciones para su beta cooperativa

Sand Eaters es un shooter cooperativo de ciencia ficción oscura que enfrenta a un escuadrón de jugadores contra una oleada creciente de horrores mecánicos. Ya están abiertas las inscripciones para la beta. Si te gustan los shooters sombríos, contundentes y llenos de óxido, merece la pena echarle un vistazo.

La ambientación es opresiva de la forma más deliberada. Imagina maquinaria brutalista, frías formas de hormigón y un mundo que parece construido para cualquier cosa menos para las personas. Nada en él resulta acogedor, y esa parece ser precisamente la idea.

Crea tu propio equipamiento

El gran atractivo aquí es el arsenal. Sand Eaters no te da un equipo fijo y te manda a la batalla sin más. En su lugar, montas tu propio equipamiento y añades mejoras que cambian cómo se comporta realmente.

Eso abre dos formas de jugar muy distintas. Puedes aligerarlo todo y convertirte en un demonio de la velocidad que va de un lado a otro del campo de batalla. O puedes ir en la dirección opuesta y transformarte en un artillero con armadura pesada que se planta en el sitio y aguanta el castigo.

Siempre agradezco un shooter que me deja elegir entre correr y aguantar golpes. Ambos enfoques tienen sus seguidores, y apostar por los dos sugiere que los desarrolladores quieren que los jugadores encuentren su propio ritmo en lugar de seguir una única configuración "correcta".

Además de tu equipamiento personal, puedes desplegar unidades letales llamadas Instruments. Se lanzan al combate contra las hordas enemigas. Solo el nombre ya tiene un toque agradable y ligeramente siniestro.

Enemigos que aprenden tus costumbres

Aquí es donde la cosa se pone interesante. Los enemigos mecánicos de Sand Eaters no se quedan igual. Evolucionan con el tiempo e incorporan nuevas tácticas, distintos tipos de blindaje y armas nuevas pensadas para contrarrestar tu estilo.

Así que si abusas demasiado de un mismo truco, todo indica que el juego está dispuesto a castigarte por ello. Esa idea encaja bien con el equipamiento personalizado. Creas algo que te gusta, las máquinas se adaptan y entonces tienes que replanteártelo.

Una curva de dificultad dinámica lo respalda. El objetivo, según la presentación, es que sigas adaptándote en lugar de ir con el piloto automático. Si eso acaba resultando justo o frustrante es algo que la beta debería desvelar.

Fábricas, estaciones y mucha arena

Los campos de batalla suenan tan desoladores como cabría esperar. Lucharás en fábricas en ruinas y en estaciones abandonadas y angostas. La palabra que se usa es claustrofóbico, y encaja muy bien con el tono brutalista.

Cada zona está diseñada para poner a prueba lo bien que dominas el sistema de combate. Los desarrolladores también prometen que cada vez que aprietas el gatillo se siente contundente y potente. Es una afirmación atrevida, y un tiroteo con peso es fácil de prometer y difícil de cumplir. Aun así, nos dice qué sensaciones persigue el equipo.

Trabajo en equipo o aniquilación

Sand Eaters gira en torno al cooperativo, y la coordinación del escuadrón se describe como la línea que separa la supervivencia de la aniquilación. Los lobos solitarios pueden pasarlo mal aquí. Repartir los papeles entre exploradores rápidos y artilleros acorazados parece la forma natural de afrontarlo, aunque hasta qué punto lo recompensa el juego solo quedará claro cuando podamos probarlo.

La presentación de la beta termina con una invitación dramática a librar tu última batalla en la arena. Un poco teatral, sí, pero marca el tono.

Cómo participar

Si quieres entrar, ve a la página de inscripción y pulsa el botón "Request Access". Para los recién llegados: una inscripción a una beta como esta suele significar que solicitas que te tengan en cuenta para una versión de prueba temprana. No es una plaza garantizada, pero apuntarse no cuesta nada.

Nuestra opinión

Sand Eaters llega a un rincón de la escena indie concurrido pero muy animado. Últimamente hemos visto muchos shooters cooperativos buscando probadores, desde los combates de trinchera de la beta abierta de Corrupted Veil hasta el juego en escuadrón de Project Confrontation. Para destacar hace falta algo más que una dirección artística sombría.

Lo que podría diferenciar a Sand Eaters es el vínculo entre las mejoras personalizadas y unos enemigos que evolucionan para contrarrestarte. Eso apunta a un juego que quiere que los grupos sigan experimentando en lugar de acomodarse en una única estrategia segura. También se mueve cerca de proyectos cargados de mechas como We Might Die, lo que da a entender que hay un apetito creciente por la acción mugrienta de temática mecánica.

Habrá que ver si los enemigos adaptativos resultan ingeniosos o simplemente tramposos, y si el prometido tiroteo con peso aguanta cuando lo prueben jugadores de verdad. La beta es donde deberían empezar a aparecer esas respuestas.